Sentir el alivio de publicar, de detener la corrección pero a la vez la intemperie de abandonar las historias, de alejarse de los personajes. Sensaciones que se contradicen y que abren la expectativa de crear nuevas historias. Escribir es como picar la piedra, dijo una vez Rosa Montero, y me tomo la licencia de agregarle: es como picar la piedra has - ta habitar el territorio de lo insondable y seguir insistiendo, aunque más no sea que por obstinación.
Las palabras de mis silencios (Fernández Rosman)
15.000,00 ARSPrecio
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